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Declaración anual de la Organización Meteorológica Mundial sobre el estado del clima mundial

Comunicado destinado solamente a informar a la prensa
No es un documento oficial

 

2011: El décimo año más cálido en el mundo, el más cálido en un período la Niña, y el de menor volumen de hielo marino en el mar ártico

 

2011: el décimo año más caluroso del mundo, el año más caluroso jamás registrado
con La Niña, la segunda extensión más baja del hielo marino en el ártico
Según datos preliminares procedentes de las bases de datos reunidas por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en 2011 las temperaturas mundiales no han sido tan calurosas como los valores récord establecidos en 2010, pero han sido probablemente más calurosas que en cualquier otro año de La Niña de intensidad fuerte. La temperatura mundial combinada del aire en la superficie del mar y en la superficie terrestre de enero a octubre de 2011 se estima hoy en 0,41 °C ± 0,111°C (0,74 °F ± 0,20 °F), por encima de la media anual de 14,00 °C/57,2 °F del período comprendido entre 1961 y 1990. En la actualidad, el valor nominal correspondiente a 2011 equivale al décimo más alto jamás registrado, y los 13 años más calurosos han ocurrido todos en los 15 años comprendidos entre 1997 y 2011. Los datos de reanálisis de modelos del Centro europeo de predicción meteorológica a medio plazo (CEPMMP) coinciden también con esta clasificación. La media del decenio 2002-2011, en 0,46 °C por encima de la media a largo plazo, es igual a la del período 2001-2010, el decenio más caluroso registrado. Las cifras anuales finales correspondientes a 2011 podrán consultarse cuando los datos de noviembre y diciembre estén disponibles a principios de 2012.

En 2011, el clima mundial estuvo afectado considerablemente por el episodio de La Niña de intensidad fuerte, que se formó en el Pacífico tropical durante el segundo semestre de 2010 y permaneció hasta mayo de 2011. A dicho espisodio, que a todas luces fue uno de los más fuertes de al menos los últimos 60 años, se lo ha vinculado estrechamente con muchos de los importantes fenómenos climáticos regionales, entre ellos, la sequía en África oriental, el Pacífico ecuatorial central y el sur de Estados Unidos de América, y las inundaciones en África meridional, Australia oriental y Asia meridional. En los años de La Niña2 de intensidad fuerte se suelen registrar temperaturas de entre 0,10 °C y 0,15 °C más frías que las registradas en años anteriores y posteriores. Las temperaturas mundiales de 2011 mostraron estas características, siendo inferiores a las de 2010 aunque más calurosas que las de los últimos años de La Niña de intensidad moderada a fuerte, a saber, +0,36 °C en 2008, +0,27 °C en 2000 y +0,12 °C en 1989. En las últimas semanas, las condiciones características de La Niña han vuelto a producirse, aunque no se prevé que se aproximen a la intensidad observada a fines de 2010 y principios de 2011.

En 2011, las temperaturas del aire en superficie fueron superiores a la media a largo plazo3 en la mayoría de las zonas continentales del mundo. Las desviaciones de la media más importantes se observaron en la Federación de Rusia, en particular en el norte del país, donde las temperaturas registradas entre enero y octubre alcanzaron, en algunos lugares, 4 °C por encima del promedio. La primavera fue particularmente cálida en esta región, habiendo registrado algunas estaciones temperaturas superiores a 9 °C por encima de la media para la temporada, mientras que en la Rusia europea hubo otro verano caluroso (el tercer verano más caluroso que se haya registrado en Moscú), aunque no con temperaturas tan extremas como las de 2010. Las condiciones características del verano caluroso se extendieron a los países vecinos: en Helsinki (Finlandia), el verano fue el más caluroso registrado en cerca de 200 años, y en Armenia se alcanzaron temperaturas sin precedentes (43,7 °C) a escala nacional. Entre enero y octubre de 2011,

en extensas regiones de Europa, el suroeste de Asia y África septentrional y central, así como en el sur de Estados Unidos y el norte de México y gran parte de la región oriental de Canadá (en particular, el noreste) y Groenlandia se registraron también temperaturas de 1 °C o más por encima de la media. La región de América Central promete su año más caluroso en por lo menos 140 años, mientras que en España el período enero-octubre fue también el más caluroso jamás registrado, y en varios otros países de Europa occidental se alcanzaron niveles récord. En la mayoría de las regiones polares septentrionales, las temperaturas superiores a la media se vincularon a las segundas mínimas más bajas registradas en las extensiones de hielo marino en el Ártico.

En 2011, en las zonas septentrional y central de Australia se observaron temperaturas por debajo de lo normal llegando a ser, en algunos lugares, 1 °C inferiores a la media, debido principalmente a la nubosidad superior a la media y a las fuertes precipitaciones a principios de año. En 2011, otras regiones con temperaturas por debajo de lo normal fueron la región occidental de Estados Unidos y el suroeste de Canadá, y algunas partes de Asia oriental, entre otras, la Península de Indochina, China oriental y la Península de Corea.

Hielos marinos

En 2011, la extensión del hielo marino en el Ártico fue de nuevo inferior a lo normal. Tras seguir los niveles bajos récord o casi récord para la época del año durante el primer semestre de 2011, el mínimo de la temporada, alcanzado el 9 de septiembre, fue 4,33 millones de kilómetros cuadrados (un 35% inferior a la media del período 1979-2000). Este fue el segundo mínimo más bajo registrado de la temporada: 0,16 millones de kilómetros cuadrados por encima del nivel récord establecido en 2007. A diferencia de la temporada de 2007, tanto el Pasaje Noroccidental como el Pasaje Nororiental estuvieron libres de hielo durante algunos períodos en el verano de 2011. El volumen de los hielos marinos fue incluso inferior a la media y se estimó una nueva baja récord de 4 200 kilómetros cúbicos, que superaba el récord de 4 580 kilómetros cúbicos establecido en 2010.


Sequías graves, seguidas de inundaciones, en África oriental

A fines de 2010, en partes de África oriental ocurrieron graves sequías, las cuales perduraron durante gran parte de 2011. Las zonas más afectadas abarcaban las regiones semiáridas del este y el norte de Kenya, el oeste de Somalia y algunas zonas limítrofes del sur de Etiopía.

En esta región hubo precipitaciones muy por debajo de lo normal durante dos estaciones de lluvias consecutivas, a saber, los “cortos períodos de lluvias” de octubre a diciembre de 2010 y los “largos períodos de lluvias” de marzo a mayo de 2011. La sequía en el período 2010/11, junto con las de los períodos 1983/84 y 1999/2000, fue una de las tres más graves de los últimos 60 años en el este y el norte de Kenya y fue el período anual más seco jamás registrado en algunas ubicaciones al interior de la región. (La sequía de 2004/2005 tuvo también efectos considerables sobre una región más amplia pero fue menos intensa que en Kenya). En gran parte de la región, el nivel de precipitaciones de los 12 meses transcurridos entre octubre de 2010 y septiembre de 2011 fue entre un 50% y un 80% por debajo de lo normal. Los efectos humanitarios de la sequía fueron graves, especialmente en Somalia y en Kenya, con un hambre generalizado y desplazamientos masivos de la población. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) estimó que 13 millones de personas requerían ayuda humanitaria.

A principios de octubre hubo cambios considerables en la distribución de la precipitación, con lluvias fuertes que comenzaron durante la segunda semana del mes y continuaron hasta principios de noviembre. Muchas partes del noreste y la zona costera de Kenya han superado con creces su media de precipitaciones de toda la temporada de octubre a diciembre. En Wajir, al noreste de Kenya, cayeron solamente 73 milímetros de lluvia en los 12 meses transcurridos entre octubre de 2010 y septiembre de 2011 (un 76% por debajo de la media a largo plazo de 310 milímetros), su período anual más seco después de 1950, aunque entre el 1 de octubre y el 12 de noviembre cayeron 402 milímetros, cantidad que supera ya su media anual.
Si bien las lluvias recientes han sido un alivio para las zonas más afectadas, las consecuentes inundaciones han dañado los cultivos y provocado otros daños.

Importantes inundaciones en el sureste de Asia

Durante la estación de los monzones de 2011 (de junio a septiembre), el nivel de precipitación superó con creces la media en vastas regiones del sureste asiático. En gran parte de la República Democrática Popular Lao y en el norte y el centro de Tailandia, el nivel de precipitación del período comprendido entre junio y septiembre fue de entre un 20% y un 80% superior a la media y, promediado al norte de Tailandia en general, el nivel de precipitación durante ese mismo período llegó a ser de un 38% superior a la media, con mucha humedad durante los cuatro meses (más de lo normal), un fenómeno sumamente inusual.

Las principales anomalías en la precipitación ocurrieron sobre la cuenca del Río Mekong y la parte superior de la cuenca del río Chao Phraya. Tras algunos episodios anteriores de crecidas menos importantes, la temporada húmeda culminó con inundaciones graves que se desplazaron corriente abajo en ambos ríos a partir de fines de septiembre. Las inundaciones ocasionaron muchas pérdidas de vidas en Tailandia, Camboya y Myanmar, aproximadamente 930 víctimas mortales en los tres países, y provocaron inundaciones generalizadas en esos tres países a medida que se desplazaban corriente abajo. Las inundaciones graves y de larga duración, agravadas por las mareas altas, afectaron a extensas partes de la principal ciudad, Bangkok, a partir de mediados de octubre, y permanecieron durante varias semanas. Además de las víctimas mortales, hubo pérdidas considerables en la producción agrícola e industrial en toda la región, que ascendieron al menos a varios miles de millones de dólares de Estados Unidos.

Año de extremos en Estados Unidos y el sur de Canadá

En Estados Unidos se experimentó un año de extremos, con catorce fenómenos meteorológicos y climáticos que ocasionaron pérdidas de mil millones de dólares o más cada uno.

La sequía grave afectó a algunas partes del sur de Estados Unidos y zonas fronterizas del norte de México. El núcleo de la sequía fue en Texas, donde la media de la precipitación a escala provincial para el período comprendido entre enero y octubre de 2011 fue de 273 milímetros (un 56% por debajo de lo normal), muy inferior al registro anterior de 327 milímetros establecido en 1956. En la región de la sequía el verano fue también excepcionalmente caluroso, siendo las temperaturas medias (30,4 °C/ 86,7 °F) del verano en Texas (de junio a agosto) 3,0 °C (5,4 °F) superiores a la media a largo plazo y las más altas jamás registradas en cualquier estado del país. Además de las pérdidas agrícolas y la escasez de agua, entre los efectos de la sequía cabe mencionar los incendios de monte y las tormentas de polvo graves.

En acusado contraste, en muchas partes septentrionales y centrales de Estados Unidos hubo lluvias e inundaciones fuertes en 2011. El período comprendido entre enero y octubre fue el más húmedo que se hubiese registrado en varios estados del noreste y en la región nororiental en general, con precipitaciones totales por lo general de entre un 30% y un 50% por encima de lo normal. Las inundaciones más graves en la región, que en algunos lugares alcanzaron niveles sin precedentes, se vincularon al Huracán Irene en agosto y a la tormenta tropical Lee en septiembre. En muchas zonas centrales, la primavera y el inicio del verano fueron sumamente húmedos, en particular en el Valle de Ohio y en la parte septentrional del Medio Oeste de Estados Unidos y las provincias de las praderas de Canadá, en donde se registraron algunas de las peores inundaciones. En el noreste de Estados Unidos y en la provincia canadiense de Quebec hubo también inundaciones vernales considerables. En mayo y junio, las fuertes lluvias vernales, junto con el derretimiento de un fuerte banco de nieve invernal en las zonas del norte, provocaron importantes inundaciones corriente abajo. Las peores inundaciones desde 1933 tuvieron lugar en algunas partes del Río Mississippi, y hubo también muchas inundaciones en el Río Missouri y en varios ríos canadienses.

Fue también una de las estaciones de tornados más activas registradas, con muchos tornados importantes, en particular en abril y mayo. En mayo, un tornado provocó 157 muertes en Joplin (Missouri), el más mortífero del país desde 1947. Hasta la fecha, el año 2011 es el tercero con el mayor número de tornados ocurridos desde 1950, después de 2004 y 2008, y el cuarto en cuanto al número de muertes registradas (537). Asimismo, se produjeron importantes tormentas de nieve, en particular la más importante tormenta de nieve que se haya registrado en el mes de octubre en los estados del noreste.

Inundaciones en muchas partes del mundo

En 2011, las inundaciones afectaron a muchas partes del mundo, tanto crecidas súbitas como fenómenos de más larga duración. En cuanto a la pérdida de vidas, el episodio más extremo ocurrió en Brasil, los días 11 y 12 de enero, cuando una crecida súbita, ocasionada por precipitaciones que superaron los 200 milímetros en unas cuantas horas en terrenos montañosos cerca de 60 kilómetros al norte de Río de Janeiro, provocó por lo menos 900 víctimas mortales. Este fue uno de los peores desastres naturales en la historia de Brasil.

Al este de Australia y el sur de África, las persistentes precipitaciones superiores a la media provocaron inundaciones generalizadas durante los meses de verano. En el sur de África, el nivel de precipitaciones en el período comprendido entre enero y marzo de 2011 duplicó o cuadruplicó la media en muchas partes de una región que abarcaba Zimbabwe, Botswana, Namibia, Angola y el norte de Sudáfrica, y hubo inundaciones en varias ocasiones. Durante los 12 meses transcurridos entre julio de 2010 y junio de 2011 las precipitaciones duplicaron con creces la media en las regiones noroccidentales de Sudáfrica. En Australia, el período comprendido entre septiembre de 2010 y marzo de 2011 fue el más húmedo jamás registrado (100% por encima de la media), y en muchas zonas surorientales el verano fue el más húmedo jamás registrado. Al este de Australia hubo inundaciones generalizadas, en particular desde fines de diciembre hasta principios de febrero, siendo las zonas más afectadas el sureste de Queensland y el norte de Victoria. Las inundaciones en la ciudad de Brisbane fueron las peores desde 1974, y muchas propiedades ribereñas se inundaron. Las fuertes lluvias de fines de 2010 y principios de 2011 culminaron con condiciones de sequía al sureste de Australia, mientras que las precipitaciones invernales casi normales también paliaron las condiciones de sequía graves que habían persistido hasta los primeros meses de 2011 en el suroeste de Australia occidental.

En 2011, por segundo año consecutivo, hubo graves inundaciones en Pakistán. Las inundaciones estuvieron más localizadas que en 2010, concentrándose principalmente en el sur del país. Fue la estación de monzones más húmeda que se hubiese registrado en la provincia de Sindh (un 247% superior a lo normal). Gran parte de las precipitaciones cayó durante cuatro semanas, desde mediados de agosto hasta principios de septiembre, habiéndose registrado más de 1 100 milímetros en algunas estaciones durante ese período. Las precipitaciones de los monzones también superaron con creces la media en las zonas fronterizas del oeste de India, con algunas inundaciones, aunque inferiores a la media en el noreste; en India en general, el nivel de precipitación de junio a septiembre fue un 2% superior a la media.

En octubre, hubo muchas inundaciones en América Central, agravadas por fuertes lluvias debido a una depresión tropical. En Huizucar (El Salvador) cayeron 1 513 milímetros de lluvia en 10 días, entre el 10 y el 20 de octubre. Las peores inundaciones ocurrieron en El Salvador, aunque Guatemala, Nicaragua, Honduras y Costa Rica también se vieron afectadas. Al menos 105 pérdidas humanas fueron atribuidas a las inundaciones. Anteriormente ese mismo año, durante el primer semestre, las lluvias que superaban siempre la media pasaron a ser inundaciones en el noroeste de América del Sur, en especial en Colombia y Venezuela, aunque las condiciones fueron menos extremas que a fines de 2010. En Bogotá cayeron 773 milímetros de lluvia durante el primer semestre de 2011, un 67% por encima de la media.

En el este de Asia, los ciclones tropicales provocaron inundaciones en varias partes de la región, en particular en Japón (en septiembre), debido al Talas y al Roke. El ciclón Talas fue responsable de 72 horas de precipitaciones de 1 652,5 milímetros en Kamikitayama, en la prefectura de Nara, un nivel sin precedentes en Japón. En la Península de Corea hubo más precipitaciones persistentes durante todo el verano. Fue el verano más húmedo jamás registrado en la República de Corea, con una media nacional de 1 048 milímetros (un 44% por encima de la media del período 1973-2011). Solamente en julio, en Seúl cayeron 1 131 milímetros (el 187% por encima de la media del período 1908-2011), su segundo mes más húmedo jamás registrado, y 1 702 milímetros en el verano, un 91% por encima de la media del período 1908-2011; en julio, hubo considerables inundaciones en la ciudad.

Las inundaciones afectaron también a varios países, entre ellos, Francia, Italia, España, Túnez y Argelia en la región mediterránea occidental y central, durante octubre y noviembre, con pérdidas de vidas humanas en Italia, España y Argelia. En el noroeste de Italia, dos episodios únicos ocurridos a fines de octubre y principios de noviembre provocaron cada uno precipitaciones que superaron los 400 milímetros en pocas horas: en Spezzino cayeron 472 milímetros en seis horas el 25 de octubre, mientras que el total de la precipitación del período comprendido entre el 1 y el 9 de noviembre fue superior a 900 milímetros en algunas ubicaciones al sureste de Francia.

Un comienzo de año seco en Europa y China oriental

Tras las condiciones excepcionalmente frías de diciembre de 2010, en gran parte de Europa las temperaturas alcanzaron nuevamente, a partir de enero, niveles superiores a la media (salvo en el noreste). En el oeste de Europa se produjeron condiciones secas a principios del año y las sequías se intensificaron durante la primavera. En muchas partes de Europa occidental fue la primavera más seca jamás registrada, y en Francia y en los Países Bajos se establecieron niveles sin precedentes. En Francia y Reino Unido, algunas estaciones registraron menos de 20 milímetros durante la temporada; fue también una primavera muy calurosa. En Francia (2,5 °C por encima de la media), Reino Unido (2,1 °C por encima de la media), España (2, 3°C por encima de la media) y Suiza (3,5 °C por encima de la media) se registraron las primaveras más calurosas, mientras que en Alemania y Bélgica fueron las segundas más calurosas. En algunas partes de los Alpes se registró por primera vez el derretimiento de nieve vernal más temprano. Las precipitaciones volvieron a alcanzar niveles de entre casi normales hasta superiores a la media durante el verano, antes de llegar a ser nuevamente secas durante el otoño. En algunas zonas, el verano fue muy húmedo; a la primavera más seca de los Países Bajos le siguió su verano más húmedo; Noruega registró también su verano más húmedo, y también hubo lluvias estivales sin precedentes en muchas partes de Dinamarca y al noreste de Alemania.

Las sequías graves que afectaron a algunas partes de China oriental a fines de 2010 perduraron hasta los primeros meses de 2011. Fue especialmente seco en la parte más baja de la cuenca Yangtze, en donde cayeron lluvias de 202 milímetros en el período de enero a mayo, un nivel 53% inferior a la media y mucho más bajo que el récord anterior de 320 milímetros. A partir de junio, las condiciones secas en esta región fueron reemplazadas por precipitaciones superiores a la media, con algunas inundaciones en algunos sitios, aunque las lluvias durante la estación del monzón de verano más al sur en China fueron muy inferiores a la media. En Hong Kong, el nivel de precipitaciones entre enero y octubre fue de 1 388 milímetros, un 40% inferior a la media.

Las sequías, que se vinculan al episodio de La Niña en curso, afectaron a partes del Pacífico tropical occidental y central. Entre los más afectados se encontraban Tuvalu y Tokelau. En particular, Tuvalu se vio gravemente afectado; a fines de octubre, el abastecimiento de agua potable se hacía desde el exterior del país en barcazas, ya que el suministro a nivel nacional había alcanzado niveles sumamente bajos.

Otro año de actividad ciclónica tropical inferior a la media

Una vez más, la actividad ciclónica tropical mundial en 2011 fue inferior a la media, aunque no ocurrió a la misma escala que en 2010, en que la incidencia de ciclones tropicales fue la más baja desde los primeros registros de satélite a fines de la década de los sesenta. Desde el 22 de noviembre, en 2011 hubo 69 ciclones tropicales, comparado con la media total anual a largo plazo de 84.

Fue una temporada excepcionalmente tranquila en el suroeste del océano Índico (al oeste de 90°E), con solo 2 ciclones en 2011 y 3 en toda la temporada 2010/11, la segunda incidencia más baja de los últimos 50 años. En todo el sur del océano Índico hubo 7 ciclones, cerca de la mitad de la media.

La cuenca del Atlántico Norte fue la única donde hubo una actividad ciclónica importante, por encima de lo normal, con 19 ciclones (siendo 11 la media a largo plazo). Un número bastante desmesurado de estos ciclones fue relativamente bajo, aproximándose el número de huracanes a los niveles normales (6 huracanes, 3 de los cuales alcanzaron la categoría 34 o superior). Por el contrario, en el Pacífico nororiental el número de ciclones fue inferior a la media, aunque muchos de aquéllos que sí se produjeron alcanzaron la intensidad de los huracanes, lo que se tradujo en un número de huracanes cercano a la media. En las otras cuencas (del noroeste del Pacífico, el sur del Pacífico, y el norte del Índico), el número total de ciclones se aproximó a la media, pero los 4 ciclones en la cuenca del norte del Índico fueron tormentas tropicales mínimas que no duraron más de un día. Hasta la fecha, no se han producido ciclones tropicales en la Bahía de Bengala en 2011.

Según las normas de los últimos años, hubo pocas llegadas a tierra destructivas provocadas por ciclones tropicales intensos, pese a que los ciclones contribuyeron a importantes inundaciones en varias partes del mundo. La entrada en tierra más intensa del año fue la del Yasi, a principios de febrero: fue un sistema de categoría 4 cuando llegó a tierra en Mission Beach (entre Townsville y Cairns), convirtiéndolo en el sistema más intenso de llegada a tierra en la costa oriental de Australia desde al menos 1918. Al Yasi se le atribuye solamente una víctima mortal, pero los daños materiales excedieron los mil millones de dólares. Otros sistemas de intensidad máxima comparable, todos los cuales se debilitaron antes de la llegada a tierra, fueron el Songda (en mayo), el Muifa (en julio) y el Nanmadol (en agosto), los cuales alcanzaron valores máximos al este de Filipinas. Otro episodio de llegada a tierra dañino fue el de Irene, ciclón de categoría 1 que azotó el noreste de Estados Unidos a fines de agosto y provocó daños que superaron los 7 mil millones de dólares, principalmente debido a las inundaciones.

Origen de los datos utilizados en el presente comunicado

La información preliminar sobre 2011 presentada se ha obtenido a partir de datos sobre el clima procedentes de redes de estaciones meteorológicas y climáticas de superficie, buques y boyas, así como satélites. Los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN) de los 189 países Miembros de la OMM recogen y distribuyen permanentemente esos datos, para lo que cuentan con la colaboración de varias instituciones de investigación. Esos datos se incorporan continuamente a tres centros mundiales principales de datos climáticos y análisis del clima que crean y mantienen conjuntos de datos climáticos mundiales homogéneos basados en métodos verificados por homólogos. Así pues, el análisis de la temperatura mundial que realiza la OMM se basa en tres conjuntos de datos complementarios. Uno es el conjunto de datos combinados procedente del Centro Hadley de la Oficina Meteorológica del Reino Unido y de la Unidad de Investigación sobre el Clima de la Universidad de East Anglia (Reino Unido). Otro es el conjunto de datos conservado en la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera (NOAA), dependiente del Departamento de Comercio de Estados Unidos de América. El tercero procede del Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales (GISS) de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA). Se ha obtenido información adicional del conjunto de datos basados en el reanálisis de ERA-Interim que mantiene el Centro europeo de predicción meteorológica a medio plazo (CEPMMP). Alguna información sobre los efectos humanitarios se obtiene de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH). La información facilitada por la OMM en el presente comunicado ha sido verificada y revisada por expertos principales de otras instituciones y centros climáticos internacionales, regionales y nacionales antes de darse a conocer.

Las cifras definitivas para 2011 se harán públicas en marzo de 2012 en la Declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial que publica anualmente la Organización.

 

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1 La incertidumbre de +/- 0,11 °C se ha calculado solamente con base en el conjunto de datos HadCRU. Es probable que la incertidumbre para los tres conjuntos de datos combinados sea ligeramente inferior a ésta pero esto no se ha cuantificado. <volver>
2 A tal fin, se entiende un año de “La Niña” como el año en que un episodio de este fenómeno ocurre al inicio del año. Además de los años citados, otros años de La Niña de intensidad fuerte fueron 1976 (con una anomalía de la temperatura mundial de −0,22 °C); 1974 (−0,19 °C), 1956 (−0,28 °C); 1955 (−0,23 °C), y 1950 (−0,28 °C). Este conjunto de años comprende cuatro de los cinco años más fríos de los últimos 75 años. <volver>
3 En el presente documento, los promedios a largo plazo corresponden por lo general al período 1961-1990, aunque se utilizan distintos períodos de referencia para algunos conjuntos de datos nacionales. <volver>
4 En esta sección se utiliza la escala de categorías Saffir-Simpson
<volver>

 

La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua


Para más información, diríjase a:
Clare Nullis, agregada de prensa, Oficina de comunicación y de relaciones públicas,
Tel.: + 41 (0) 22 730 8478; cel.; 41 (0) 79 709 13 97
Correo electrónico: cnullis[at]wmo.int

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