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Comunicado de prensa Nº 905Comunicado destinado solamente a informar a la prensa
El apoyo internacional a los Servicios meteorológicos de Haití ha resultado decisivo para minimizar los efectos de un huracán
Ginebra, 11 de enero de 2011 (OMM) – El apoyo internacional prestado a los servicios meteorológicos de Haití ha resultado ser todo un éxito tras la devastación que sufrió ese país el año pasado a consecuencia de un terremoto. El sistema de predicción meteorológica será decisivo para ayudar a reducir los efectos de los desastres en uno de los países más vulnerables del mundo, como se demostró en el caso del huracán Tomás en el que unas alertas tempranas precisas y oportunas permitieron limitar los efectos de ese fenómeno. No obstante, aún queda mucho por hacer para que ese éxito sea duradero. Según la Organización Meteorológica Mundial hacen falta todavía 10 millones de dólares de Estados Unidos para fortalecer el Centro meteorológico nacional (CMN) de Haití a medio plazo y contribuir así a una iniciativa más amplia cuyo fin es ayudar a ese país a hacer frente a la amenaza recurrente de huracanes y otros peligros meteorológicos, y a los efectos del cambio climático. Antes del terremoto el Servicio Meteorológico de Haití ya estaba fuertemente limitado por la falta de capacidad y equipo. Un año después, la situación está empezando a cambiar gracias al fuerte apoyo de una coalición de Miembros de la OMM, entre los que se encuentran Canadá, Cuba, Estados Unidos de América, Francia, Japón, Reino Unido y República Dominicana. Merced a ese apoyo externo se ha podido establecer un sitio web, que se actualiza constantemente (www.meteo-haiti.gouv.ht), con el fin de facilitar y difundir información y predicciones meteorológicas a la comunidad local e internacional. Se está llevando a cabo un esfuerzo coordinado para ampliar el tiempo de previsión y mejorar la fiabilidad de las previsiones y avisos meteorológicos, entre ellos los relativos a las crecidas repentinas, y para impartir formación a los pronosticadores. “Se trata de un modelo ejemplar de cooperación entre la OMM y sus Miembros”, manifestó el Secretario General de la Organización, señor Michel Jarraud. “Los frutos de esa cooperación se recogieron cuando, gracias a unas alertas precisas y oportunas sobre la trayectoria y la fuerza del huracán Tomás en noviembre del año pasado, el Gobierno de Haití y la comunidad humanitaria internacional pudieron poner en marcha operaciones de preparación para casos de desastre y salvar así vidas humanas, mientras que en años anteriores los huracanes se habían cobrado un elevado número de vidas humanas. Tal fue el caso en 2008, en que Haití sufrió grandes pérdidas ya que cuatro huracanes de gran intensidad –Fay, Gustav, Hanna e Ike–, provocaron 800 víctimas mortales; o en 2004, en que las intensas lluvias provocadas por el huracán Jeanne causaron inundaciones masivas y deslizamientos de tierra que se saldaron con un balance de más de 3 000 muertos y unos 300 000 afectados. “La participación del Centro meteorológico nacional en la planificación para imprevistos del Gobierno reforzará la estrategia para la reducción de riesgos de desastre de Haití y contribuirá a que la reconstrucción perdure. Ello es especialmente importante habida cuenta de los efectos del cambio climático en el Caribe y de la necesidad de estrategias de adaptación al clima,” dijo el señor Jarraud. Haití es sumamente vulnerable a los efectos de los peligros meteorológicos, hidrológicos o climáticos, tales como los ciclones tropicales o las crecidas repentinas, que se han visto exacerbados por la deforestación masiva. En el país se dan dos estaciones de lluvias al año, de abril a junio y de octubre a noviembre, así como una temporada de huracanes de principios de junio a finales de noviembre. Al igual que otros países del Caribe, Haití se ve afectado por el cambio climático. El Cuarto Informe de Evaluación (2007) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) puso de manifiesto que el promedio de las precipitaciones en la zona del Caribe en que se halla Haití ha experimentado un marcado descenso desde el decenio de 1950. Se prevé que la elevación del nivel del mar debida al calentamiento de la Tierra aumente los riesgos de inundación, mareas de tempestad, erosión y otros peligros costeros. Asimismo, se ha producido un aumento considerable de la intensidad y la duración de los ciclones tropicales desde el decenio de 1970. Antes del terremoto el Centro meteorológico nacional de Haití tenía una capacidad y unos recursos de predicción y vigilancia operativas muy limitados. Solo había dos pronosticadores meteorológicos para las actividades diarias y se hacían escasas observaciones meteorológicas en tiempo real. Además, la falta de telecomunicaciones fiables limitaba seriamente la capacidad de ese Centro nacional para difundir alertas tempranas y predicciones. Un año después, cabe citar los siguientes logros:
“No obstante, el éxito del año pasado será efímero si no se aumentan todavía más las capacidades del Servicio Meteorológico Nacional”, explica el señor Jarraud. “La clave para que Haití pueda proporcionar esos servicios reside en gran parte en la asistencia diaria facilitada por otros países. Para contar con un servicio sostenible será necesario invertir más en la modernización del CMN.”
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
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Para más información, diríjase a: Sra. Carine Richard-Van Maele, jefa de la Oficina de comunicación y de relaciones públicas, Sra. Clare Nullis, agregada de prensa de la Oficina de comunicación y de relaciones públicas,
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