Comunicado de prensa world map
Sala de prensa > Comunicado de prensa

 

Comunicado de prensa Nº 927

Comunicado destinado solamente a informar a la prensa
No es un documento oficial

 

Preservar la capa de ozono, proteger el sistema climático mundial

Según el último Boletín de la OMM, el agujero de ozono en la Antártida mide actualmente 24 millones de Km2

Ginebra, 16 de septiembre de 2011 (OMM) – Este año, mediante la celebración del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, se pretende hacer un llamamiento a la acción colectiva para acelerar la eliminación de los productos químicos que destruyen el frágil escudo que protege la Tierra y que son también potentes gases de efecto invernadero.

“La eliminación de hidroclorofluorocarbonos: una oportunidad singular” es el tema elegido para la celebración de este año, que marca el aniversario de la firma de un acuerdo conocido como el Protocolo de Montreal. Gracias a este Protocolo se ha logrado frenar la destrucción de la capa de ozono, que nos protege de los nocivos rayos ultravioletas del sol.

Muchos productos químicos que agotan la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos (CFC), compuestos que se usaban tiempo atrás en refrigeradores y atomizadores, se han ido eliminando gradualmente en respuesta a las medidas convenidas en el Protocolo de Montreal. Sin embargo, se ha producido un aumento de la demanda de productos sucedáneos, en particular de hidroclorofluorocarbonos (HCFC), lo que, en 2007, condujo a un acuerdo para acelerar la eliminación gradual de los HCFC, que se utilizan con frecuencia en los aires acondicionados.

“Los HCFC son tanto sustancias que agotan la capa de ozono como potentes gases de efecto invernadero: el HCFC más utilizado es casi 2.000 veces más potente que el dióxido de carbono en sus efectos sobre el calentamiento de la Tierra”, dijo Ban Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas, en un mensaje con motivo del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono.

Añadió que “al convenir en acelerar la eliminación de los HCFC, las Partes en el Protocolo de Montreal reforzaron sus ya importantes contribuciones a la protección del régimen climático mundial”.

En una evaluación publicada el año pasado conjuntamente por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) se estima que la emisión total de HCFC comenzaría a disminuir en el próximo decenio gracias a las medidas adoptadas en el marco del Protocolo de Montreal. Hasta entonces las emisiones seguirán en aumento. Según la evaluación, el HCFC-22, la sustancia más abundante, creció 50% más rápidamente entre 2007 y 2008 que entre 2003 y 2004.

La evaluación también arrojó luz sobre las complejas interacciones entre el ozono y el cambio climático.

Por su parte, Michel Jarraud, Secretario General de la OMM, sostuvo que “se espera que los cambios del clima, debidos principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero de larga vida, influyan cada vez más sobre el ozono estratosférico durante los próximos decenios”. Yañadió que "al mismo tiempo, ya se dejan ver los efectos del agujero de ozono en la Antártida sobre el clima de superficie de la Tierra, en particular sobre la temperatura superficial y los patrones de vientos".

Jarraud afirmó también que “la actividad humana continuará provocando cambios en la composición de la atmósfera”. Por ello, explicó, “el Programa de la Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM proseguirá sus actividades fundamentales de vigilancia, investigación y evaluación con objeto de proporcionar la información científica necesaria para comprender y, a la larga, predecir los cambios medioambientales”.

“En el último Boletín sobre la situación del ozono en la Antártida publicado por la OMM se informa que, actualmente, el agujero de ozono mide alrededor de 24 millones de Km2, y esto es un llamado a no dormirse en los laureles”.

Boletín sobre la situación del ozono en la Antártida

En su Boletín sobre la situación del ozono en la Antártida, publicado hoy 16 de septiembre, la OMM informa que el agujero de ozono creció rápidamente durante las dos primeras semanas de septiembre, pasando de una extensión de menos de 10 millones de Km2 a aproximadamente 24 millones de km2. Esta información se basa en observaciones realizadas en tierra, mediante globos meteorológicos y desde satélites, así como en datos meteorológicos.

Esto quiere decir que, en 2011, el agujero de ozono tiene una extensión cercana a la media en comparación con los agujeros de ozono registrados durante el último decenio. Si bien es cierto que el agujero tiene una extensión significativamente superior a la de 2010, es a la vez más pequeño que en 2006, año en que se registró el agujero de ozono más grande.

Por lo general, el agujero de ozono alcanza su máxima extensión durante la segunda mitad de septiembre y su máxima profundidad durante la primera mitad de octubre.

El agujero de ozono en la Antártida es un fenómeno anual recurrente que se produce en invierno y primavera debido a la presencia de temperaturas extremadamente bajas en la estratosfera y de sustancias que agotan la capa de ozono.

Pese a la reducción de la producción y el consumo de esas sustancias químicas como resultado de la aplicación del Protocolo de Montreal, es preciso observar que esas sustancias perduran largo tiempo en la atmósfera, y pasarán varios decenios antes de que su concentración pueda alcanzar los niveles registrados antes de 1980. Aproximadamente en el año 2000 se registró, en la estratosfera de la Antártida, una cantidad récord de gases que agotan la capa de ozono y esa cantidad está disminuyendo actualmente a un ritmo anual de alrededor de 1%.

Si bien la concentración de ozono a escala mundial, en el Ártico y en la Antártida durante el último decenio no ha seguido disminuyendo, no da aún signos de recuperación. Se prevé que, excepto en las regionales polares, la capa de ozono alcance, antes de mediados de este siglo, los niveles registrados antes de 1980. Por el contrario, la capa de ozono en la Antártida se recuperaría mucho tiempo después.

Los progresos en la investigación y la vigilancia atmosféricas han mejorado la comprensión de la función dual de las sustancias que agotan la capa de ozono como gases de efecto invernadero.

Según las proyecciones de la evaluación conjunta publicada en 2010 por la OMM y el PNUMA, la aceleración de la eliminación gradual de los HCFC reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero en un promedio de 0,5 gigatoneladas de CO2 equivalente por año entre 2011 y 2050. A modo de comparación, se puede decir que las emisiones mundiales anuales de CO2 resultantes de la actividad humana eran superiores a 30 gigatoneladas en 2008.

“El nivel de los beneficios climáticos que se puedan lograr dependerá de los productos químicos y de las tecnologías que se escojan para reemplazar a los HCFC. La eliminación, por lo tanto, ofrece a los países y a las industrias una oportunidad singular de adquirir tecnologías de vanguardia que no solo eliminen los compuestos que agotan la capa de ozono, sino que lo hagan de una manera que disminuya los costos de la energía y eleve al máximo los beneficios climáticos”, sostuvo el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon.

Nota para los editores:

El 16 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono y se conmemora la firma, en 1987, del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono. Para obtener más información, incluido el mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas, consulte la página web www.unep.org/ozone.

Para obtener más información respecto de las investigaciones sobre el ozono que lleva a cabo el Programa de la Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM, incluido el Boletín sobre la situación del ozono en la Antártida, consulte la página web http://www.wmo.int/pages/prog/arep/gaw/ozone/.

La OMM publicará su Boletín sobre los gases de efecto invernadero en noviembre próximo.

La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado

de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua

*************

Para más información, diríjase a:

Sra. Clare Nullis, agregada de prensa de la Oficina de comunicación y de relaciones públicas de la OMM

Tel: +41 (0)22 730 8478; correo electrónico: cnullis@wmo.int

Sitio web de la OMM: www.wmo.int

 

 

top
line

 


 
© Organización Meteorológica Mundial (OMM), 7 bis, av. de la Paix, CP 2300, CH-1211 Ginebra 2, Suiza -Contáctenos
- Derechos de autor | Fraudes | Confidencialidad | Descargo de responsabilidad | Condiciones de uso | Naciones Unidas | Accesibilidad