Día Meteorológico Mundial world map
Inicio > Día Meteorológico Mundial

Vigilar el tiempo para proteger las vidas y los bienes — Conmemorando los 50 años de la Vigilancia Meteorológica Mundial

Mensaje de Michel Jarraud, Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial

  Michel Jarraud
   

El Día Meteorológico Mundial se instauró en 1960 con objeto de que se conociese y apreciase debidamente la labor de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN). Se eligió el 23 de marzo como fecha para ese Día con el fin de conmemorar la entrada en vigor, en 1950, del Convenio por el que se estableció la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Para 2013 se ha elegido el tema: “Vigilar el tiempo para proteger las vidas y los bienes”, que lleva por subtítulo: Conmemorando los 50 años de la Vigilancia Meteorológica Mundial. Este tema pone de relieve uno de los fundamentos de la OMM, a saber, la reducción del número de víctimas y de los daños causados por peligros meteorológicos, climáticos e hidrológicos. Al mismo tiempo, permite reconocer la contribución fundamental de la Vigilancia Meteorológica Mundial a este objetivo. 

No puede hacerse caso omiso de los efectos cada vez mayores de los fenómenos meteorológicos extremos. En los últimos 30 años los desastres naturales se han cobrado la vida de más de 2 millones de personas y han provocado pérdidas económicas estimadas en más de 1 500 billones de dólares de Estados Unidos. Casi el 90 por ciento de esos desastres, más del 70 por ciento de las víctimas y alrededor del 80 por ciento de las pérdidas económicas se debieron a peligros asociados con el tiempo, el clima o el agua, tales como los ciclones tropicales, las mareas de tempestad, las olas de calor, las sequías, las inundaciones o las epidemias que traen consigo.

La OMM contribuye de manera fundamental a la protección de las vidas y los bienes a través de sus programas y de la red de más de 190 Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales. Las predicciones meteorológicas y las alertas tempranas facilitadas a los gobiernos, los distintos sectores económicos y las personas ayudan a prevenir y mitigar los efectos de los desastres.

La Vigilancia Meteorológica Mundial ha desempeñado un papel esencial en ese sentido. Establecida en 1963, en plena guerra fría, constituye un hito en la cooperación internacional. Agrupa sistemas de observación, servicios de telecomunicaciones y centros de proceso y predicción de datos gracias a los cuales todos los países disponen de la información y los servicios meteorológicos y medioambientales necesarios para llevar a cabo un intercambio de información en tiempo real y prestar servicios eficaces.

Al necesitarse cada vez más servicios meteorológicos y climáticos, y ante los espectaculares avances científicos y tecnológicos, la Vigilancia Meteorológica Mundial se ha convertido hoy en el elemento central de numerosos programas, tanto de la OMM como de otros organismos. Contribuye de manera esencial a las prioridades de la OMM gracias a la mejora de las observaciones, la vigilancia de la atmósfera y los océanos, y la difusión de predicciones meteorológicas en todo el mundo, especialmente de alertas tempranas de fenómenos climáticos y meteorológicos de efectos devastadores.

Hoy en día, los servicios climáticos mejorados se presentan como una de las herramientas decisivas para hacer frente y adaptarse al cambio climático y a la variabilidad del clima. La presunción de que las condiciones climáticas y socioeconómicas del pasado bastan como indicador de las condiciones actuales y futuras ya no es suficiente. Es imperativo seguir mejorando nuestra comprensión del clima y utilizar de forma más adecuada la información climática para abordar las necesidades de la sociedad en un mundo caracterizado por el crecimiento demográfico, los cambios en el uso de la tierra, la  urbanización y las dificultades para garantizar la seguridad alimentaria y la gestión de los recursos hídricos y la energía.  

Con objeto de mejorar la información climática existente y reforzar las capacidades de los servicios climáticos, los Miembros de la OMM y las instituciones asociadas de las Naciones Unidas crearon el Marco Mundial para los Servicios Climáticos. La reducción de los riesgos de desastre es una de las esferas prioritarias iniciales para el suministro de servicios climáticos, junto con la salud, la agricultura, la seguridad alimentaria y los recursos hídricos.

Para conseguir el objetivo de esta ambiciosa iniciativa, será prioritario apoyar a los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y otros países en desarrollo vulnerables a fortalecer las capacidades nacionales en materia de servicios climáticos y de alertas tempranas, y aportar un fundamento a las políticas climáticas y los enfoques de adaptación por medio de la información científica, el acceso gratuito y sin restricciones a los datos, y la transferencia de tecnología.   

Recientemente se puso de relieve la relación entre el cambio climático y los fenómenos extremos y los desastres naturales en un Informe especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), creado y copatrocinado por la OMM y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). De las observaciones reunidas por la red de Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales de la OMM se desprende cada vez más claramente que el cambio climático está contribuyendo a incrementar el número de fenómenos extremos, como las precipitaciones intensas y las sequías, así como las aguas altas de las zonas costeras debido al aumento del nivel del mar. Asimismo, cada vez es más evidente que las actividades humanas influyen en ciertos fenómenos como, en particular, el aumento de las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero, que han alcanzado unos niveles máximos sin precedentes. Las pérdidas económicas derivadas de desastres relacionados con fenómenos meteorológicos y climáticos han aumentado, debido en gran parte a los cambios demográficos y a la mayor vulnerabilidad de las personas y los bienes. 

El Día Meteorológico Mundial de 2013 brinda la ocasión de poner de relieve el trabajo que los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales realizan 24 horas al día y 365 días al año con el fin de vigilar el tiempo y proteger así las vidas y los bienes. Estoy convencido de que esta celebración también contribuirá a destacar los beneficios de seguir invirtiendo en las infraestructuras meteorológicas e hidrológicas, la importancia de la cooperación mundial y la necesidad urgente de aumentar la capacidad de prestar mejores servicios meteorológicos y climáticos a todas las personas, comunidades y naciones que más los necesitan.

En toda agenda nacional e internacional dedicada a los desafíos del siglo XXI —entre ellos el desarrollo sostenible— que se precie, deben incluirse el tiempo, el clima y la reducción de los riesgos de desastre. El Día Meteorológico Mundial de 2013 constituye una ocasión única para reforzar este mensaje.

 

 

top
line

 

© Organización Meteorológica Mundial (OMM), 7 bis, av. de la Paix, CP 2300, CH-1211 Ginebra 2, Suiza -Contáctenos
- Derechos de autor | Fraudes | Confidencialidad | Descargo de responsabilidad | Condiciones de uso | Naciones Unidas | Accesibilidad