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Preguntas más frecuentes

Información general / Tiempo / Clima / Agua / Peligros y desastres naturales / Medio ambiente / Observaciones

Información general

  • 1. ¿Qué es la Organización Meteorológica Mundial?

      • La Organización Meteorológica Mundial (OMM) es un organismo especializado de las Naciones Unidas que se ocupa de meteorología (tiempo y clima), hidrología operativa (agua) y de otras ciencias geofísicas conexas como la oceanografía y la química atmosférica.

  • 2. ¿En qué fecha se inició la OMM?

      • La OMM tomó el relevo de la Organización Meteorológica Internacional (OMI) que se fundó en 1873. La Convención de la OMM entró en vigor el 23 de marzo de 1950 y, en 1951, la Organización Meteorológica Mundial fue reconocida como organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas

  • 3. ¿Cuáles son las funciones actuales de la OMM?

      • La OMM se encarga de coordinar las actividades de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales de 188 estados y territorios, para que todo el que lo precise pueda acceder a servicios básicos relacionados con el tiempo, el clima y el agua, siempre que lo necesite. En 1950, se estableció un sistema global de extremo a extremo que, mediante esta labor de coordinación, brinda en todo el mundo la posibilidad de acceder a datos e información en tiempo real o diferido, y que desde entonces ha seguido mejorando continuamente en cuanto alcance, fiabilidad y precisión. Estos servicios meteorológicos, climáticos e hidrológicos contribuyen al desarrollo socioeconómico, a la gestión del medio ambiente y a la formulación de políticas. La OMM asegura la publicación de observaciones y estadísticas y favorece la aplicación de la meteorología e hidrología (entre otras la vigilancia y predicciones relacionadas con el cambio climático y el ozono) en todos los aspectos de las actividades humanas, como la aviación, la navegación, las disciplinas hidrológicas y la agricultura. Asimismo, la OMM impulsa la investigación y la formación en meteorología, hidrología y aplicaciones conexas y contribuye a reducir los efectos de los peligros relacionados con el tiempo y el clima. Todo ello se logra gracias los pronósticos y avisos tempranos de crecidas, sequías, ciclones tropicales, tornados y otros fenómenos meteorológicos extremos. Además, los Miembros de la OMM también facilitan predicciones sobre plagas de langosta y transporte de contaminantes (sustancias nucleares o tóxicas, cenizas volcánicas).

  • 4. ¿Cómo funciona la OMM?

      • La OMM funciona como un marco de trabajo central que brinda a sus Miembros, y a los representantes de sus respectivos Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN), un foro dónde debatir sobre todos los asuntos relacionados con el tiempo, el clima y el agua. El objetivo de la Organización consiste en asegurarse de que los flujos de información circulan lo más rápida y eficazmente posible, contribuyendo así a la salvaguarda y bienestar de todas las poblaciones. El órgano rector de la Organización es el Congreso Meteorológico Mundial que se reúne cada cuatro años para examinar los programas de la OMM y establecer las correspondientes directrices y políticas. El Consejo Ejecutivo, formado por 37 miembros, se reúne una vez al año para ir vigilando la aplicación de las decisiones adoptadas por el Congreso. Seis asociaciones regionales, (a saber: Asia; África; Europa; América del Norte, América central y el Caribe; América del Sur; y Suroeste del Pacífico), compuestas por los Miembros que geográficamente les corresponden, se ocupan de coordinar las actividades meteorológicas, hidrológicas y conexas en sus respectivas regiones. Ocho comisiones técnicas, formadas por expertos seleccionados por los Miembros, se encargan de llevar a bien tareas de investigación en sus correspondientes áreas de competencia. El Secretario General (desde 2004, el Sr. Michel Jarraud) dirige la Secretaría de la OMM ubicada en Ginebra, en la sede de la Organización. Éste órgano funciona como un centro de administración, documentación e información que da servicio a toda la Organización. Los asuntos urgentes o las emergencias internacionales que se han de tratar pueden incluirse en los programas ya existentes.

  • 5. ¿Cómo vigila la OMM el tiempo y el clima mundiales?

        La OMM lleva a cabo esta labor mediante los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales de sus Miembros que poseen y operan los sistemas de recopilación, procesamiento y análisis de información procedente de millares de sistemas de observación, entre otros de satélites y buques.

        La OMM publica Declaraciones anuales sobre el estado del clima mundial. Dichas declaraciones facilitan información sobre los fenómenos meteorológicos extremos dentro de un contexto regional, proporcionando una perspectiva histórica sobre la variabilidad y tendencias del clima y, en particular, sobre las temperaturas en superficie registradas desde el siglo XIX. Asimismo, la OMM en colaboración con los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales está trabajando en el diseño de instrumentos para detectar el cambio climático y en programas para calcular los índices que reflejen una estimación lo más acertada posible de las tendencias climáticas en los diferentes países.

  • 6. ¿Cuál es la diferencia entre tiempo y clima?

      • El clima se puede definir, en sentido restringido, como el estado promedio del tiempo en un lugar y durante un período determinados. En un sentido más amplio, es el estado del sistema climático (véase la sección 1.1.2). El clima se puede describir en términos de datos estadísticos sobre las tendencias principales y la variabilidad de elementos importantes como la temperatura, las precipitaciones, la presión atmosférica, la humedad y los vientos, o combinaciones de elementos como singularidades y fenómenos meteorológicos característicos de un lugar, de una región o del mundo en un período de tiempo determinado.

  • 7. ¿Cuántos países son Miembros de la OMM?

      • Son Miembros de la OMM 183 países y 6 territorios (cifras del 4 de diciembre de 2009).

  • 8. ¿Cómo interactúan los Miembros?

      • Delegados y expertos trabajan conjuntamente sobre diversos programas, intercambiando información, investigaciones, estadísticas y tecnología con el fin de facilitar una mejor imagen de las condiciones mundiales. Asimismo, comparten experiencias y estudian las diferentes formas de lograr avances y de aplicarlos.

  • 9. ¿Cómo puedo ser meteorólogo?

      • Para trabajar en el ámbito de la meteorología son necesarios conocimientos extensos de matemáticas, de física y de química, así como un buen dominio de la informática. Para ser meteorólogo es requisito básico conseguir una licenciatura en Meteorología o ciencias atmosféricas. Otra alternativa consiste en graduarse primero en matemáticas, ciencias físicas o ingeniería y luego seguir cursos de meteorología. En general, para desempeñar puestos en la enseñanza, la investigación o la gestión se necesitan unas calificaciones más altas. Puede que los técnicos en meteorología, habitualmente encargados de recopilar y transmitir los datos de observaciones meteorológicas, no tengan un diploma universitario. Normalmente han conseguido su calificación completando cursos de nivel técnico de diferente duración (entre unos meses hasta uno o dos años), dependiendo del trabajo al que aspiren.

Tiempo

  • 1. ¿Con qué anticipación se pueden predecir el tiempo y el clima actualmente?

      • Hoy en día, una predicción del tiempo a cinco días presenta las mismas garantías que una a tres días hace dos decenios. Los pronósticos a una semana de la evolución probable, en particular en las regiones templadas de latitud media, son cada vez más fiables. La información puede transmitirse de un sitio a otro de la Tierra, en menos de tres horas, y algunos fenómenos que se han empezado a conocer hace poco, como es el caso del Niño/Oscilación Austral (ENOA), la Niña y las fases neutras de ambos, se pueden predecir hasta con un año de anticipación. Las previsiones climáticas estacionales pueden proyectarse a un mes, tres meses o seis meses, aunque dichas previsiones son probabilísticas por naturaleza. Este tipo de pronósticos, a menudo producidos por centros avanzados, se ponen a disposición de todos los países.

  • 2. ¿Por qué a veces las predicciones resultan inexactas?

      • La presión del aire, la temperatura, las cadenas montañosas, las corrientes oceánicas y muchos otros factores se combinan y producen una enorme cantidad de variables que interactúan entre sí y pueden, en mayor o menor medida, alterar el tiempo. Sin embargo, el progreso de los conocimientos científicos, unido al uso de poderosos modelos informáticos, sigue mejorando nuestra capacidad de realizar predicciones cada vez más exactas y a más largo plazo.

  • 3. ¿Cómo se pueden mejorar las previsiones meteorológicas y climáticas?

      • Actualmente, el proyecto a 10 años THORPEX (Experimento de investigación y predictibilidad de los sistemas de observación), una actividad ejecutada por la OMM dentro del marco de su Programa Mundial de Investigación Meteorológica, está precisamente estudiando ese asunto. El experimento se centra en identificar los problemas existentes en materia de predicción e investigación. Entre los puntos que se pueden mejorar figuran: sistemas perfeccionados de observación y análisis de datos, un mayor conocimiento de la dinámica y predictibilidad de la atmósfera, mejores modelos de predicción climática y formación de más meteorólogos en los países en desarrollo, dotándolos con un equipamiento más completo y moderno cuando así lo precisen, así como las labores llevadas a cabo conjuntamente por los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales y grupos internacionales de modelización climática, coordinados por el Programa Mundial de Investigación Meteorológica, con miras a desarrollar modelos climáticos regionales que puedan proporcionar información a escala regional (normalmente para áreas de 25 x 25 km y con una resolución más alta cuando se dispone de los equipos informáticos necesarios) sobre los efectos del clima, facilitando su aplicación en las modestas infraestructuras informáticas de los países en desarrollo y, cuando sea preciso, impartiendo formación para utilizar dicha información.

  • 4. ¿Puede ser que en el futuro seamos capaces de controlar el tiempo?

      • Se han realizado y se siguen llevando a cabo experimentos sobre la modificación del tiempo. El método más común es la siembra de nubes, cuyos inicios remontan a 1946, y que consiste en intentar alterar la cantidad o el tipo de precipitaciones producidas por las nubes. El procedimiento consiste en disparar a las nubes, desde aeronaves o desde la superficie, con sustancias como yoduro de plata, hielo seco e incluso sal. Durante las décadas de los cincuenta y sesenta, científicos estadounidenses realizaron experimentos para modificar los ciclones tropicales (Proyecto Stormfury) pero la investigación no dio frutos. Hoy en día, en muchos países se emplea la siembra de nubes para tratar de incrementar las precipitaciones en zonas asoladas por las sequías, disminuir el tamaño del granizo que se forma durante las tormentas, reducir la niebla en las proximidades de los aeropuertos e incluso para provocar nevadas en estaciones de esquí importantes. Sin embargo, todavía no se ha cuantificado adecuadamente los resultados de las operaciones destinadas a aumentar las precipitaciones o suprimir el granizo, y la modificación del tiempo sigue siendo un campo de investigación activa.

  • 5. ¿Por qué parece que los países en desarrollo son los que más sufren a causa de los fenómenos meteorológicos violentos?

      • Cada año, los desastres naturales afectan a muchas comunidades en el mundo, causando pérdidas de vidas, destrucción de infraestructuras sociales y económicas y degradación de ecosistemas que ya, de por sí, están debilitados. Este tipo de peligros son inevitables y pueden amenazar a cualquiera, pero tienden a golpear más duramente a las comunidades de los países en desarrollo y menos adelantados, aumentando su vulnerabilidad y posponiendo, a veces por decenios, el logro de sus objetivos económicos y sociales. Aunque en términos de dólares las pérdidas sufridas en los países en desarrollo sean menores que las de los países desarrollados, las consecuencias (en términos de porcentaje del PIB) son a menudo mucho más graves. Muchas naciones en desarrollo están situadas en zonas tropicales donde los fenómenos meteorológicos violentos, como ciclones tropicales, sequías e inundaciones, son más frecuentes que en otras regiones. Las instalaciones y recursos humanos de los países en desarrollo disponen de una capacidad limitada para vigilar y predecir ese tipo de fenómenos y difundir las alertas pertinentes en todos los sectores de la población. Resolver ese problema es uno de los principales retos de la OMM.

Clima

  • 1. ¿Cómo lucha la OMM contra el cambio climático?

      • En 1988, la OMM y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) formaron el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) con el fin de hacer un balance de los conocimientos científicos sobre la amenaza del cambio climático antropógeno. En la actualidad, el IPCC está reconocido de forma generalizada como el portavoz internacional, científico y técnico autorizado en la esfera del cambio climático. La OMM acoge la Secretaría del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. El Programa Mundial sobre el Clima, está colaborando con otros organismo especializados de las Naciones Unidas, como el Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI de la UNESCO) así como con los servicios Meteorológicos e Hidrológicos nacionales y los institutos y organizaciones de investigación, para diseñar programas internacionales de investigación sobre el cambio climático, con el fin de facilitar información de mejor calidad y más actualizada, permitiendo así que las instancias decisorias dispongan de los datos necesarios para conocer las causas y efectos del cambio climático y preparar las adecuadas estrategias de respuesta.

  • 2. . ¿Está cambiando nuestro clima?

      • En general, los expertos están de acuerdo en que la Tierra se está calentando, aunque no esta claro hasta qué punto las actividades humanas son las culpables de ello pues es muy difícil evaluar sus efectos. Sin embargo, es más que probable que el incremento de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, estén pasando factura. Lo que está claro es que, a escala mundial, 1998 fue el año más caliente jamás registrado, y que ocho de los diez años con las temperaturas promedio más elevadas pertenecen al último decenio. Probablemente, la elevación de las temperaturas es la causante del deshielo de las capas de hielo en las dos regiones polares. Asimismo, los glaciares de montaña de todo el mundo han estado decreciendo. Para 2100, se prevé un aumento del nivel medio del mar de entre 0,09 y 0,88 metros, principalmente debido a la expansión térmica del agua de mar y a la pérdida de masa de las capas de hielo y de los glaciares.

  • 3. ¿Cómo afectará esto a nuestro clima durante el próximo siglo?

      • Para 2100 y comparativamente con mediados del siglo XX, el Cuarto Informe de Evaluación (2007) del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) prevé un aumento del promedio mundial de las temperaturas en superficie de 2,1 a 6,1 grados Celsius. Está previsto que prácticamente todas las zonas de la superficie terrestre conozcan más días y olas de calor y menos días y olas de frío. A causa del calentamiento de la Tierra, el ciclo hídrico se está intensificando, con precipitaciones más densas y frecuentes e inundaciones en muchas zonas. También se predicen veranos más secos con los riesgos que ello conlleva de sequías en la mayor parte de las latitudes medias del interior de los continentes. Se prevé que a causa del cambio climático disminuyan los recursos hídricos en las regiones áridas o semiáridas, hasta el punto de que en los próximos 30 años podría duplicarse la población que padece carencia de agua. Las zonas afectadas por enfermedades como el paludismo (plagas transmitidas por el agua) podrían extenderse, mientras que los modelos de cultivos indican que descenderá el rendimiento de las cosechas de las áreas tropicales y subtropicales. Se ha calculado también que, en caso de que las temperaturas se eleven unos pocos grados más, la productividad de las plantas podría decaer en la mayoría de las regiones del mundo. El IPCC ha empezado a trabajar en su Quinto Informe de Evaluación, con miras a pulir varias de sus conclusiones anteriores, pero el informe completo que requiere la labor coordinada de unos 2000 científicos, no estará listo antes de 2014.

  • 4. ¿Cuál es la diferencia entre cambio climático y variabilidad del clima?

      • Variabilidad del clima es el término que se utiliza para describir una gama de condiciones climáticas cuyo promedio define el “clima” de una región. En algunos lugares o en algunas regiones del mundo, durante determinados períodos de tiempo o partes del año, esta variabilidad puede ser escasa, es decir que, dentro de ese lapso de tiempo, las condiciones no presentan grandes diferencias. Sin embargo en otros sitios o durante otros períodos de tiempo, las condiciones pueden oscilar dentro de un amplio margen, yendo de heladas a fuertes calores, o de un tiempo muy húmedo a un tiempo muy seco, mostrando por lo tanto una gran variabilidad. Cuando se da en cierta medida este tipo de situación, los habitantes de la región lo entienden y aceptan. Ocasionalmente, ocurre un acontecimiento o una serie de ellos nunca antes registrados o experimentados, como la estación de huracanes excepcional que se vivió en el Atlántico en 2005 (aunque incluso pueda ser parte de la variabilidad natural del clima). Si ese tipo de situación no se da, pongamos, en 30 años, retrospectivamente se considerará que se trata de un año anómalo pero no de un presagio de cambios. Para que la comunidad científica reconozca que existe un cambio climático, las alteraciones han de observarse y durar un período bastante largo de tiempo. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) está realizando una labor considerable tratando de determinar si el cambio climático antropógeno afecta a la frecuencia de diversos sucesos hidrometeorológicos peligrosos (por ejemplo, ciclones tropicales y tornados) y sucesos conexos (por ejemplo crecidas repentinas). En el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC figuran pruebas de que el cambio climático influye en la frecuencia y (o) en la intensidad de algunos de estos fenómenos, pero se continúa trabajando para afinar esos resultados y preparar una evaluación más exhaustiva como parte del informe especial que se publicará en 2011.

  • 5. ¿En qué consisten el Niño y la Niña?

      • El Niño (así bautizado, con la palabra española, a causa de la tendencia del fenómeno en manifestarse en fechas navideñas), es un calentamiento anormal del Océano Pacífico ecuatorial que ocurre cada tres a cinco años y que puede durar hasta 18 meses. Se ha dado el caso de episodios del Niño particularmente intensos que, como en 1997-1998, han sido responsables de sequías, inundaciones, así como de áreas de formación de ciclones tropicales y fuertes tormentas invernales. Se estima que el Niño de 1997-1998 y sus efectos colaterales han causado la pérdida de cientos de vidas humanas y de miles de millones de dólares de daños materiales en unos 15 países, especialmente en los situados en la región del canal de Panamá pero también mucho más lejos en la costa oriental de África. La Niña, así llamada por oposición al Niño, se refiere a un fenómeno contrario, es decir a un enfriamiento anómalo de las temperaturas del océano en la misma región del Pacífico.

Agua

  • 1. ¿Qué es el ciclo hidrológico?

      • Alrededor del 98 por ciento del agua de la Tierra se encuentra en los mares y, por lo tanto, es salada. A causa de la energía solar, el agua de mar y otras aguas de superficie se evaporan y forman nubes. Al condensarse, estas nubes proporcionan agua dulce a modo de precipitaciones. Con la fuerza de la gravedad, este agua dulce regresa al mar a través de los ríos y de las corrientes subterráneas, y en camino va atendiendo las necesidades de los organismos vivos que encuentra a su paso. Una vez en el mar se vuelve a evaporar, y el proceso se repite.

  • 2. ¿Están disminuyendo los recursos hídricos de la Tierra?

      • En todo momento, el agua dulce sólo representa el 2% del total del agua disponible en la Tierra, y el 70 por ciento de ese agua dulce está localizado en las capas de hielo. Globalmente, durante un corto período de tiempo (unos pocos siglos en este caso) el total de agua dulce proporcionada por el ciclo hidrológico ha permanecido constante. Sin embargo, el agua no está distribuida uniformemente por el mundo. En determinadas cuencas fluviales, cada año difiere la cantidad de agua dulce procedente de lluvias. Muchas de las cuencas fluviales más importantes cubren regiones con una población escasa mientras que zonas densamente pobladas disponen de un suministro de agua insuficiente, tratándose de un problema que se ha ido exacerbando por culpa de la contaminación. Además, la demanda para el riego, la industria, y para responder a niveles de vida y de urbanismo cada vez más altos han ido mermando los recursos de agua dulce.

  • 3. ¿Qué efectos podría tener el cambio climático sobre la disponibilidad de recursos hídricos?

      • La elevación de las temperaturas acelerará el ciclo hidrológico, modificando la distribución espacial y temporal del agua dulce, aunque es posible que no cambie la cantidad total de recursos hídricos disponibles. Probablemente la disminución de los glaciares ocasionará una reducción de caudal en zonas que dependen de este tipo de aportaciones en períodos de apuro. La elevación del nivel del mar podría dañar la calidad del agua de los acuíferos. Asimismo, se prevé que la demanda para el consumo humano, la agricultura y la vegetación natural también sufra alteraciones. Puede que todos esos factores tengan una repercusión en nuestras prácticas de gestión hídrica.

Peligros y desastres naturales

  • 1. ¿Cuál es el papel de la OMM en caso de desastre natural?

      • A través de sus Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, la OMM trabaja para asegurar, entre otras cosas, que las poblaciones interesadas puedan disponer de sistemas eficientes de alertas tempranas en caso de peligros relacionados con el tiempo, el clima y el agua, que estén operativos las 24 horas de forma oportuna, con una gran anticipación y un alcance que vaya más allá de las fronteras políticas. Gracias a diez programas científicos y técnicos internacionales, a una red de 188 Servicios Meteorológicos Nacionales (SMN), a 40 Centros Meteorológicos Regionales Especializados (CMRE) y a tres Centros Meteorológicos Mundiales (CMM), la OMM puede coordinar la infraestructura operacional mundial para observar, detectar, modelizar, predecir, establecer y difundir avisos tempranos para una extensa gama de peligros relacionados con el tiempo, el clima y el agua, como tornados, fuertes tormentas, ciclones tropicales, mareas de tempestad, crecidas, olas de calor, períodos fríos, sequías, plagas de langostas e incendios forestales. Por ejemplo, durante los últimos 20 años, la red mundial de la OMM ha demostrado su gran eficacia a la hora de difundir en las regiones del Atlántico y del Pacífico avisos tempranos de ciclones tropicales (huracanas y tifones), evitando así importantes pérdidas de vidas y bienes. Seis Centros Meteorológicos Regionales Especializados (CMRE) de la OMM dedicados a los ciclones tropicales y operados por los Servicios Meteorológicos Nacionales, facilitan a todos los países el acceso a asistencia técnica, análisis y predicciones.

  • 2. ¿Cómo difunde la OMM los datos sobre peligros naturales entre las comunidades interesadas?

      • En el caso de los ciclones tropicales, seis Centros Meteorológicos Regionales Especializados (CMRE) de la OMM brindan un apoyo específico a ciertas regiones del mundo. Mediante instrumentos instalados in situ o en altitud, los países recopilan datos atmosféricos y oceánicos que luego transmiten a través del Sistema Mundial de Telecomunicación (SMT) a los CMRE que están elaborando previsiones y alertas de ciclones tropicales las 24 horas. Los avisos se transmiten entonces por facsímile e Internet, a través del SMT, y a intervalos de tres a seis horas, a los SMHN de los países amenazados. Los predictores utilizan dichos avisos para producir alertas nacionales de ciclones tropicales, que se envían inmediatamente a periódicos, emisoras de radio y de televisión, servicios de emergencias y otros usuarios. La responsabilidad de emitir las alertas incumbe a los SMN del país afectado. La reacción, al recibir dichas alertas, de las instancias decisorias y de las entidades encargadas de la preparación en caso de desastre ha permitido salvar numerosas vidas gracias a medidas oportunas, como la organización de evacuaciones. Más allá de estos peligros naturales, la OMM, a través de sus ocho CMRE, brinda apoyo a sus Miembros y a organizaciones internacionales para hacer frente a emergencias transfronterizas de gran escala, ocasionadas por importantes accidentes nucleares o químicos, erupciones volcánicas e incendios forestales. La OMM se está dedicando a reforzar (de forma óptima y eficiente y en colaboración con las organizaciones nacionales, regionales e internacionales pertinentes) sus competencias y mecanismos en materia de avisos tempranos para poder hacer frente a peligros que no sean de origen hidrometeorológico, como es el caso de los tsunamis.

  • 3. ¿Por qué parece que los países en desarrollo son los que más sufren a causa de los fenómenos meteorológicos violentos?

      • Cada año, los desastres naturales afectan a muchas comunidades en el mundo, causando pérdidas de vidas, destrucción de infraestructuras sociales y económicas y degradación de ecosistemas que ya, de por sí, están debilitados. Este tipo de peligros son inevitables y pueden amenazar a cualquiera, pero tienden a golpear más duramente a las comunidades de los países en desarrollo y menos adelantados, aumentando su vulnerabilidad y posponiendo, a veces por decenios, el logro de sus objetivos económicos y sociales. Aunque en términos de dólares las pérdidas sufridas en los países en desarrollo sean menores que las de los países desarrollados, las consecuencias (en términos de porcentaje del PIB) son a menudo mucho más graves. Muchas naciones en desarrollo están situadas en zonas tropicales donde los fenómenos meteorológicos violentos, como ciclones tropicales, sequías e inundaciones, son más frecuentes que en otras regiones. Las instalaciones y recursos humanos de los países en desarrollo disponen de una capacidad limitada para vigilar y predecir ese tipo de fenómenos y difundir las alertas pertinentes en todos los sectores de la población. Resolver ese problema es uno de los principales retos de la OMM.

  • 4. ¿Cómo puede la OMM ayudar a que las naciones en desarrollo estén mejor preparadas para hacer frente a fenómenos meteorológicos violentos?

      • La OMM y sus Miembros prestan ayuda para reducir los riesgos relacionados con ese tipo de fenómenos. Este apoyo abarca el suministro de material meteorológico, formación de los predictores meteorológicos, hidrológicos y climáticos; programas didácticos y de divulgación; asistencia técnica para la producción de pronósticos y avisos, así como financiamiento y cursillos. Asimismo, la Organización colabora estrechamente con otros organismos del ámbito nacional e internacional con el fin de promover el concepto de preparación y prevención en caso de desastre. Además, la OMM también aporta una contribución a las infraestructuras y a los conocimientos técnicos para el establecimiento de sistemas de avisos en caso de peligros que no estén relacionados con el tiempo, como los sistemas de extremo a extremo de alerta temprana en caso de tsunami en el Océano Índico y en otras regiones expuestas a ese riesgo.

  • 5. ¿Cómo se asigna su nombre a los huracanas y quién se encarga de ello?

      • Los ciclones tropicales (que pueden volverse huracanes en Atlántico y en el Pacífico Norte, y tifones en el Noroeste del Pacífico) pueden durar desde un día hasta un par de semanas. Por tanto, puede haber más de un ciclón tropical al mismo tiempo y en una misma región. Los pronosticadores meteorológicos asignan a cada ciclón tropical un nombre de una lista predeterminada, para identificar fácilmente el ciclón y no confundirlo con otros. Los correspondientes órganos regionales sobre ciclones tropicales se encargan de elaborar una lista de nombres específica para cada región (El Comité de Huracanes para el Atlántico y el Noreste del Pacífico y el Comité de Tifones para el Noroeste del Pacífico). Cada lista tiene unas características únicas. En la cuenca del Atlántico, por ejemplo, se alternan nombres de hombres y de mujeres. Para la estación de 2009, en el Atlántico, los cinco primeros nombres fueron Ana, Hill, Claudette, Danny y Erika, y en el Noreste del Pacífico, Andrés, Blanca, Carlos, Dolores y Enrique. En 2000 los países del Pacífico norte occidental empezaron a utilizar un nuevo sistema para dar nombre a los ciclones tropicales. Cada uno de los 14 países afectados por tifones presentó una lista de nombres que sumaron en total 141. Se trata de nombres de animales, flores, signos del zodiaco y de algunos nombres de persona que se utilizan en un orden preestablecido. Si un ciclón tropical llega a causar graves pérdidas de vidas y bienes, su nombre se retira para no volverse a utilizar y es remplazado por un nuevo nombre acorde con la decisión del correspondiente órgano regional sobre ciclones tropicales. Para más información, puede consultarse la parte correspondiente a los nombres de ciclones del sitio web de la OMM.

Medio ambiente

  • ¿Qué es el ozono?

      • El ozono es una forma de oxígeno cuya molécula está compuesta por tres átomos en vez de dos. El ozono se encuentra tanto en la troposfera (es decir en los 10 kilómetros inferiores de la atmósfera) como en la estratosfera (en la franja que va de 10 a 50 kilómetros por encima de la superficie terrestre). El ozono es nuestro escudo contra las dañinas radiaciones ultravioletas del sol y, por consiguiente, necesitamos su presencia en la atmósfera para protegernos. Sin embargo, el ozono que se encuentra al nivel de la superficie es un contaminante. Puede provocar dificultades respiratorias en los seres humanos y dañar las plantas y las cosechas además de ser uno de los principales ingredientes del smog. Por lo tanto, según la altitud en la atmósfera en la que se halle, el ozono puede ser “malo” o “bueno”.

  • 2. ¿Qué está ocurriendo con la capa de ozono?

      • La capa de ozono se ha visto agredida por cloro (clorofluorocarbono, CFC) y bromo (halón) que son componentes que se utilizaron profusamente en el pasado en productos como atomizadores en aerosol, botes de gases propelentes, refrigerantes, pesticidas, solventes y extintores. Cuando esas substancias llegan a la estratosfera, se disgregan a causa de las radiaciones ultravioletas del sol y sueltan entonces átomos de cloro y bromo que reaccionan con el ozono, desencadenando ciclos químicos que lo destruyen con la consiguiente reducción de la capa protectora de ozono. Se calcula que un único átomo de cloro, puede desintegrar más de 1.000.000 de moléculas de ozono. Por otro lado, los átomos de bromo son 50 veces más eficaces a la hora de destruir el ozono pero, afortunadamente, la atmósfera contiene muchos menos compuestos de bromo que de CFC. Los países se han ido adhiriendo a los acuerdos internacionales que están actualmente en vigor, como el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono y el Protocolo de Montreal y sus Enmiendas. Después de haber alcanzado un punto álgido de presencia en la estratosfera, los compuestos de cloro y bromo están disminuyendo lentamente, pero es muy probable que tardemos al menos 50 años en volver a los niveles de dichos compuestos que se observaron antes de 1980 (aproximadamente cuando se detectó el primer agujero en la capa de ozono encima del Antártico). Informes científicos recientes indican que, en algunas regiones del globo, a pesar de que la reducción del ozono haya sido menos rápida, pueden pasar años antes de que éste empiece otra vez a aumentar.

  • 3. ¿Cómo vigila la OMM la contaminación?

      • Gracias a la red de Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG), compuesta por más de 300 estaciones que miden el nivel de contaminación (química e incluso nuclear) en la atmósfera, la OMM mantiene una vigilancia a largo plazo de la polución del aire en todo el mundo. Los datos obtenidos se utilizan como apoyo para evaluar el estado de la capa de ozono y del cambio climático, y analizar los efectos sobre los ecosistemas y la salud humana. Mediante la aplicación de modelos, la OMM investiga cómo los diferentes tipos de contaminación reaccionan según diferentes pautas meteorológicas, para así ayudar a que los Servicios Meteorológicos Nacionales y otros organismos pertinentes mejoren sus productos de información para el público, como los pronósticos de la calidad del aire y de los índices UV. Las predicciones que facilitan los SMHN sobre el transporte de contaminantes (nucleares, sustancias tóxicas, cenizas volcánicas) permiten que se adopten las decisiones necesarias para combatir sus efectos negativos.

Observaciones

  • 1. ¿Cuál es la visión de la OMM respecto de la evolución de sus sistemas de observación?

      • La Visión de la OMM para el Sistema Mundial de Observación (SMO) proporciona objetivos de alto nivel para orientar la evolución del SMO en los próximos decenios. Si bien se trata de objetivos ambiciosos, son también alcanzables. Para obtener más información sobre la Visión para el SMO haga clic aqui.

  • 2. ¿En qué se basan los Miembros para decidir sobre la evolución de los sistemas mundiales de observación?

      • Los Miembros se basan en el examen continuo de las necesidades. Véase la pregunta “¿En qué consiste el examen continuo de las necesidades?”, que figura a continuación.

  • 3. ¿En qué consiste el examen continuo de las necesidades?

      • TEl examen continuo de las necesidades es un proceso que tiene por objeto ofrecer a los Miembros de la OMM orientación sobre la evolución de los sistemas mundiales de observación que abordan las necesidades de las aplicaciones de la OMM. Expertos estudian las necesidades de observación en áreas clave de aplicación de la OMM (por ejemplo, la predicción numérica del tiempo a nivel mundial, la predicción estacional a interanual del clima y la meteorología aeronáutica, entre otras), examinan las capacidades existentes de los sistemas de observación (tanto espaciales como de superficie), realizan análisis críticos (con inclusión de estudios de impacto en algunos casos), detectan lagunas y producen declaraciones de orientación para cada una de las áreas de aplicación. Esas declaraciones se examinan posteriormente a fin de producir el Plan de ejecución para la evolución de los sistemas mundiales de observación. El Plan de ejecución es un documento clave en el que ofrece orientación clara y precisa y se recomiendan medidas a los Miembros para promover una evolución eficaz en función de los costos de los sistemas de observación, con objeto de atender, de forma integrada, las necesidades de los programas de la OMM y de los programas copatrocinados. Para más información sobre el examen continuo de las necesidades haga clic aqui.

  • 4. ¿Dónde se registran las lagunas que se detectan en materia de observación?

      • Tras examinar las necesidades de observación y el funcionamiento de los sistemas de observación espaciales y de superficie, los expertos de cada área de aplicación de la OMM llevan a cabo un análisis crítico y registran las lagunas que detectadas en las declaraciones de orientación para esas áreas de aplicación. Para consultar las declaraciones de orientación haga clic aqui.

 

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Grupo de observación de la Tierra (GEO)


 
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