No se trata de otra conferencia más sobre el clima
La Tercera Conferencia Mundial sobre el Clima establecerá un marco internacional para señalar la línea a seguir en el desarrollo de servicios climáticos que vinculen las predicciones e información climáticas basadas en conocimientos científicos a la gestión de los riesgos climáticos y a la adaptación a la variabilidad y el cambio del clima en todo el mundo.
En el transcurso de los años, la OMM ha mejorado las capacidades en meteorología e hidrología, y en las correspondientes disciplinas de las ciencias de la Tierra, con miras a la prestación de servicios que permitan a los seres humanos hacer frente a las dificultades climáticas. La enorme cantidad de datos reunidos y archivados por la OMM, juntamente con sus sistemas mundiales de procesamiento de datos y de telecomunicación, constituyen un recurso que puede ayudar considerablemente al desarrollo de servicios y productos climáticos. En particular, predicciones climáticas exactas, y mapas y períodos de retorno de los posibles riesgos y oportunidades que presentan las fuentes de energía renovable, la gestión urbana y los brotes de enfermedades.
Los Centros de Predicción del Clima mundiales, regionales y nacionales disponen de las aptitudes necesarias para producir predicciones e información climáticas útiles. Esas aptitudes, sin embargo, varían según la región y el país. Las capacidades de los países en desarrollo y de los países menos adelantados han de ser mejoradas, a fin de que puedan generar productos y servicios acertados y útiles.
El clima entraña para las sociedades oportunidades y riesgos. Hay que conocer a fondo las necesidades de diferentes sociedades, e integrarlas en la generación de productos y servicios. El monitoreo y predicción del clima han de ser mejorados, y hay que desarrollar unas políticas apropiadas. Por sí solos, los países no pueden cubrir estas necesidades. El planeta está sujeto a un único sistema climático que redistribuye el calor, la energía y otros componentes de la atmósfera y del océano; por ello, la cooperación a nivel mundial es indispensable.
Un monitoreo adecuado del sistema climático permite detectar en tiempo oportuno los sistemas climáticos transfronterizos que entrañan peligro. El mundo debe unirse para mejorar los servicios de predicción e información sobre el clima, que contribuirán en gran medida a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, al Plan de acción de Bali de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y al marco de actuación de Hyogo sobre la reducción de los riesgos de desastre.
La CMC-3 se fundamentará en la consiguiente mejora de nuestros conocimientos sobre el sistema climático y en los avances de las ciencias de predicción e información sobre el clima, que pueden contribuir a mejorar el bienestar de la sociedad. Estará orientada a la creación de servicios que permitan a los decisores hacer un mejor uso de las oportunidades y riesgos climáticos asociados a las condiciones climáticas extremas, y que permitan a las comunidades mejorar su capacidad para adaptarse al cambio climático a largo plazo.
La CMC-3 establecerá un marco internacional para el desarrollo de servicios climáticos que llene el vacío existente entre los informes de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y los servicios necesarios para adaptarse a la variabilidad y el cambio climáticos a nivel regional y sectorial.
Se espera también que la CMC-3 aporte una línea de actuación con respecto a riesgos climáticos tales como sequías, crecidas, frío extremo, olas de calor, hambrunas o brotes de ciertas enfermedades, que, además de poner en peligro las vidas y los medios de subsistencia, afectan a la salud y a la disponibilidad de recursos esenciales, como los alimentos, el agua o la energía.
