Más seco

Las lluvias varían naturalmente de un año para otro y de un decenio para otro, debido a la influencia de El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) y de otros factores climáticos.

Conjuntamente a la variabilidad natural del clima, el cambio climático causado por las emisiones de gases de efecto invernadero tendrá efectos cada vez mayores en el ciclo del agua. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, durante el siglo XXI se acentuará el contraste de las precipitaciones entre las regiones húmedas y secas y entre las estaciones húmedas y secas.

Las zonas húmedas se volverán más húmedas y las zonas secas más secas. La magnitud y la velocidad de esos cambios dependerán de que logremos limitar el aumento de la temperatura a menos de 2 ºC con respecto al nivel preindustrial.

Los aumentos de la temperatura superiores al límite de los 2 ºC supondrán un mayor estrés hídrico. De los escenarios elaborados por el Banco Mundial se desprende que en un mundo 4 ºC más cálido serían especialmente vulnerables los 1 000 millones de personas que están asentadas en las cuencas monzónicas y los 500 millones de personas que viven en deltas. Los países más pobres, pese a ser los que menos han contribuido al problema, serán los más afectados:

http://www.worldbank.org/en/topic/water/overview

El aumento demográfico, que trae consigo un mayor consumo de agua por sectores como la agricultura, así como la contaminación, crean dificultades aún mayores para la gestión hídrica, independientemente del volumen de las precipitaciones.

Las sequías, resultantes de unas precipitaciones deficitarias, afectan a muchas más personas que cualquier otro peligro natural debido a su magnitud y a su carácter duradero.

Durante el siglo XXI, en 2004 y 2005, la sequía en África Oriental se tradujo en pérdidas generalizadas de vidas y escasez de alimentos. La sequía que se produjo en Somalia en 2010/2011 contribuyó a la hambruna, que causó aproximadamente unas 258 000 muertes, según la Red de sistemas de alerta temprana para casos de hambruna.

En el período 2011–2015 hubo sequías plurianuales, en particular en Brasil, el suroeste de Estados Unidos de América y el este de Australia.

En 2015 El Niño provocó sequías importantes en numerosas partes del mundo. Entre ellas cabe citar África Meridional y Etiopia, Indonesia – que también sufrió incendios forestales graves – las islas del Pacífico suroccidental, América Central y el Caribe, y algunas zonas del subcontinente indio. 

Visión rápida en cifras

El período de sequía más prolongado fue de 173 meses, de 10/1903 a 1/1918, en Arica, Chile

La estación Amundsen-Scott del Polo Sur recibe unas precipitaciones medias anuales de tan solo 2 mm

2015 de un vistazo

 

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