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El tiempo, el clima y el agua, motores de nuestro futuroMensaje de Michel Jarraud, Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial
Todos los años, el 23 de marzo, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la comunidad meteorológica internacional celebran conjuntamente el Día Meteorológico Mundial, que conmemora la entrada en vigor en 1950 del Convenio de la Organización, en virtud del cual la OMM asumió las funciones que había desempeñado anteriormente la Organización Meteorológica Internacional (OMI), creada en 1873 con el fin de promover la colaboración internacional en el ámbito de la meteorología para proteger las vidas y los bienes. Si bien la OMI era una organización no gubernamental que no estaba relacionada con la Sociedad de las Naciones, la nueva Organización se convirtió en un organismo especializado del sistema de las Naciones Unidas ya en 1951. En 1972 la OMM empezó a ampliar su mandato original, que abarcaba el tiempo y el clima, para incluir cada vez más el agua y una serie de cuestiones ambientales. Para la celebración anual del Día Meteorológico Mundial se elige tradicionalmente un tema de importancia fundamental. El tema adoptado por el Consejo Ejecutivo de la OMM para 2012 es “El tiempo, el clima y el agua, motores de nuestro futuro" y pretende, en particular, ilustrar los beneficios que aporta la información sobre el tiempo, el clima y el agua a los diferentes sectores socioeconómicos. Este tema parece especialmente adecuado este año ya que, en 2011, el Decimosexto Congreso Meteorológico Mundial acordó por unanimidad lanzar en 2012 el Marco Mundial para los Servicios Climáticos (MMSC), en cumplimiento del mandato de la Tercera Conferencia Mundial sobre el Clima (CMC-3), que se celebró en el verano de 2009 como seguimiento a las dos Conferencias Mundiales sobre el Clima anteriores, de importancia histórica, que la OMM organizó junto con otros asociados en 1979 y 1990 respectivamente. Así pues, será sumamente importante velar por que en todos los esfuerzos que despleguemos al objeto de ejecutar el Marco Mundial para los Servicios Climáticos, en particular para contribuir al desarrollo sostenible, tengamos siempre presente la necesidad de reducir al mínimo posible las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Esta cuestión va indefectiblemente unida al aumento de la frecuencia y la intensidad de una serie de fenómenos extremos, según se prevé en el Cuarto Informe de Evaluación del IPCC. En consecuencia, las instancias decisorias y los gestores de las respuestas de emergencia requerirán cada vez más y mejores servicios climáticos e información sobre el tiempo y el agua para formular los planes de contingencia más adecuados en cada momento. Durante la reciente celebración del 17º período de sesiones de la Conferencia de las Partes Así pues, el tema para el Día Meteorológico Mundial de 2012 brinda a todos los Miembros de la OMM una oportunidad excepcional para ilustrar algunos de los beneficios más importantes que se pueden obtener de las observaciones y predicciones meteorológicas, climáticas e hidrológicas, en particular desde la perspectiva del clima como recurso, y para impulsar su desarrollo sostenible a través del Marco Mundial para los Servicios Climáticos. La electricidad de millones de hogares procede de sistemas domésticos de energía solar en pequeña escala, mientras que los microsistemas de generación de energía hidroeléctrica, concebidos para aldeas o como minirredes de suministro eléctrico para distritos, pueden aprovecharse de manera ventajosa en determinadas zonas del mundo. Desde hace mucho tiempo, las presas utilizadas para almacenar energía hidroeléctrica han sido un elemento importante del suministro de energía mundial y, en la actualidad, generan alrededor de un quinto de la electricidad que se necesita en el mundo. La energía eólica también ha ido en aumento pese a la necesidad de realizar inversiones sustanciales en infraestructuras antes de que se pueda aprovechar. Hacia finales de 2010 la capacidad de generación mediante energía eólica instalada en todo el mundo llegó a alcanzar casi 200 gigavatios, que correspondían a aproximadamente el 2,5% del consumo mundial de electricidad. Para determinar la viabilidad de la energía eólica o solar en una zona determinada, siempre es necesario tener acceso a datos climáticos fiables. La viabilidad de la energía solar, en particular, puede ser mucho mayor en algunas regiones del mundo que en otras. El instrumento de Referencia Patrón Mundial para las mediciones de radiación solar se mantiene en el Centro radiométrico mundial de Davos (Suiza), y el Centro mundial de datos de radiación (CMDR) de la OMM se encuentra en San Petersburgo (Federación de Rusia). Por otra parte, cada vez más hogares rurales están adoptando sistemas de iluminación y de cocción de alimentos que funcionan con biogás de producción local. La producción de biomasa conlleva el uso de basura o, incluso, de cultivos como el maíz, la caña de azúcar u otros tipos de vegetales para generar biocombustibles. No obstante, debe procederse con cuidado para no liberar un gas de efecto invernadero aún más poderoso a la atmósfera que el que se trataba de evitar en primer lugar y para no poner en peligro, con la generación de energía, la seguridad alimentaria de la población de que se trate. En su informe de 2010 titulado Energy for a Sustainable Future (Energía para un futuro sostenible), el Grupo asesor de alto nivel sobre energía y cambio climático de las Naciones Unidas indicó que, si se recurre más a las energías renovables y a otras tecnologías de bajo nivel de emisiones, será posible lograr el acceso universal a servicios de energía modernos en 2030 sin que se produzca un aumento considerable de las emisiones de gases de efecto invernadero. En el contexto del sistema de las Naciones Unidas, la OMM participa activamente en ONU Energía, principal mecanismo interinstitucional en el ámbito de la energía, que se encarga de garantizar la coherencia dentro del sistema. Antes de concluir este mensaje, permítanme recordarles que en la Declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial de 2011 (provisional), publicada recientemente, se ponen claramente de relieve los continuos cambios de nuestro clima. Los 13 años más cálidos de los que se tienen datos se han registrado a partir de 1997 y las temperaturas mundiales en 2011 fueron superiores a las de los años anteriores en los que se había producido un episodio de La Niña, fenómeno que suele llevar aparejada una disminución de la temperatura. La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera ha seguido aumentando sin cesar, llegando en 2011 a niveles jamás alcanzados, mientras que la extensión de los hielos marinos del mar Ártico del verano pasado fue la segunda más pequeña de la que se tienen datos, y su volumen global fue probablemente el más bajo jamás registrado. El tiempo, el clima y el agua han sido el motor de nuestro desarrollo socioeconómico durante años y se utilizarán cada vez más para hacer frente a los desafíos del futuro, especialmente en el contexto del nuevo Marco Mundial, para el que la OMM y los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales (SMHN) de sus 189 Miembros seguirán siendo los principales impulsores en lo que se refiere al suministro de conocimientos científicos autorizados, de datos y productos meteorológicos y climáticos oportunos, y, en adelante, de servicios climáticos para el beneficio de todos los sectores socioeconómicos. En el contexto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático cada vez nos apoyaremos más en el Marco Mundial para los Servicios Climáticos ya que este, no solo servirá como contribución a las medidas de mitigación del cambio climático que deben adoptarse imperativamente con urgencia si hemos de sobrevivir como civilización, sino que además resultará sumamente útil para la reducción de los riesgos de desastres naturales, así como, de modo más general, para la adaptación a los cambios climáticos que sin duda se producirán como consecuencia de la inercia del sistema climático. En el curso de esta empresa vital, confío en que el tema del Día Meteorológico Mundial de 2012 contribuya a reforzar el compromiso de todos los Miembros y asociados de la OMM, al más alto nivel, con estas iniciativas fundamentales, por lo que es un placer para mí transmitirles mi más sincera felicitación con motivo del Día Meteorológico Mundial de 2012.
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