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Lluvia sobre la superficie del mar

Las personas venían de estampida del paseo marítimo: algunas lentamente y otras con más prisa (al fin y al cabo las tempestades no son muy seguras). Mi familia estaba en casa y cuando comenzó a llover el sonido era alto, ruidoso y atronador. Un amigo de la familia y yo nos miramos y dije: “Bañémonos en la lluvia y vamos al mar porque estará tibio”.

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¡El agua es vida!

–¡Llueve! ¡Se acercan las lluvias!  Me estaba asegurando de que nuestra horda de cabras estuviese a salvo cuando escuché a mi hermano menor que llamaba desde la colina que da sobre nuestro pueblo. Mi padre lo había mandado ahí hacía semanas, cuando esperábamos que llegasen rápidamente las lluvias. Me llamo Ali y vivo en el Sudán. En mi país solo llueve poco cada año, de modo que para nosotros la lluvia es muy importante. Vivimos en un país muy seco, ¡pero eso no significa que podamos vivir sin agua!

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¡Tornado en el campo de fútbol!

Cuanto más se prolongaba el partido, más oscurecía el cielo. En el lugar donde vivo, las tormentas pueden soplar rápidamente durante los días de verano, pero aún así, nos sorprendió la rapidez con que cayeron las primeras gotas de lluvia. Al medio tiempo, llovía a cántaros, y los relámpagos estaban tan cerca del campo, que el árbitro interrumpió provisionalmente el partido.

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¿Al colegio nadando?

¡Saludos desde los Países Bajos! Me llamo Annie y vivo en Katwijk. Mi país es muy plano. También es muy bajo en algunos lugares; si no fuera por los diques de gran altura que impiden la entrada del mar, ¡la tierra estaría bajo agua!

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El Niño. ¡Un niño que causa muchos problemas!

Las calles estaban vacías y el cielo se estaba nublando. ¡Debía hacer por lo menos unos 40° C a la sombra! Regresé a casa y mi padre inmediatamente comenzó a gritarme: –¿Dónde has estado? ¡Parece que no supieras qué estaba sucediendo! Yo le respondí: –¿Qué pasó, papá?

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La vida… balde a balde!

¡Hola! Me llamo Keïssa y vivo en Malí. A veces siento que nací con un balde sobre mi cabeza. Desde que era niña, he sacado agua del pozo en nuestro pueblo. Pero no lo he hecho estos últimos meses porque ¡nuestro pozo se ha secado!

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